Tuesday, January 10, 2012

Reinaldo Escobar

Transcript of 28-minute interview with Cuban journalist Reinaldo Escobar. See video.

En el periodismo total tendría que sumar los casi 20 años que estuve trabajando para la prensa oficial y los más de 20 años que llevo ya trabajando en la prensa independiente; serían más de 40 años llevo trabajando como periodista. Y he cumplido 64 hace pocos días.

Realmente yo no tomé esa decisión; esa decisión la tomaron ellos, y ocurrió en diciembre del año 1988.
Yo debo regresar un poco antes a la historia ¿no?. Yo trabajé 14 años en una revista que se llamaba Revista Cuba Internacional, que es una de esas revistas que se hacían en todos los países socialistas con la intención de proyectar una imagen edulcorada de la ciudad, de la realidad. Polonia, Bulgaria todos tenían una revista de ese tipo y se intercambiaban entre esos países estas revistas. La revista Cuba Internacional se hacía en Español, en Inglés y en Ruso. En ruso tenía 85 000 ejemplares que se distribuían por allá. Y ese era mi trabajo, me pagaban por dorar la píldora, por edulcorar la realidad.

Ya en el año 87 estaba ocurriendo la Perestroika y la Glasnot en la Unión Soviética y un grupo de personas aquí tuvimos la ilusión de que quizás esos cambios, esa renovación del socialismo sería posible en Cuba también. Y me di cuenta que el periodismo podía ser un lugar especial para eso, pero no la revista donde yo estaba trabajando que se dedicaba a hacer prácticamente postales turísticas. Por eso me cambié a un periódico nacional que se llama Juventud Rebelde, que es el segundo periódico de toda Cuba (el primero es el Granma, que es el órgano oficial del Partido Comunista ¿no?). Este periódico, Juventud Rebelde, más o menos regenteado por la organización juvenil del Partido: la Unión de Jóvenes Comunistas era un periódico más abierto, dentro de lo poco abierto que puede ser un periódico oficial. Y allí duré un año y medio, pero en ese año y medio pues alcancé a publicar algunos textos de los que me pude llegar a sentir orgulloso, porque eran textos críticos sobre nuestra sociedad.



Y llegó un momento en que el director de la publicación acumuló demasiados textos míos en su gaveta que no se podían publicar y se tomó la decisión de que ya yo no podía seguir trabajando ni en ese periódico ni en ningún otro periódico cubano. Eso ocurrió en diciembre del año 88. Y ya en enero del año 89 publiqué uno de los textos que no se me había permitido publicar en el periódico, lo publiqué fuera de Cuba, en una revista... pequeña revista alemana que hacía una organización de amistad con Cuba, el DECU, y en el periódico The Guardian en Inglaterra. Era un texto que se llamaba... Era el 30 aniversario del triunfo de la Revolución, año 88, diciembre del 88. Era un texto que se llamaba Treinta años después, de qué se quejan los jóvenes en Cuba. Que era un texto que me habían pedido en el periódico para que yo hablara de la juventud cubana en el treinta aniversario de la Revolución, y a mi lo que se me ocurrió fue expresar de qué se quejaban los jóvenes treinta después de revolución. Y claro eso fue la gota que colmó la copa, y desde entonces pues hago periodismo independiente.

Bueno ehh, Yoani Sánchez me conoció a mí hace ya más de 18 años; fue en el año 93. Ella vino a casa con un amigo común que andaba buscando un libro, un libro de Mario Vargas Llosa que se llama La guerra del fin del mundo. Ella quería leer ese libro, nuestro amigo común sabía que yo tenía el libro, y le pasó la información y ella vino a buscarlo. Ese día nos conocimos, charlamos un poco y aunque ella no me lo cree, yo me di cuenta que había conocido a una persona extraordinaria por la que valía la pena arriesgar cualquier cosa ¿no? Y así fue, lo arriesgué todo y resultó bien ¿no? Hicimos una relación a partir de ese momento.

Yo soy 28 años mayor que Yoani Sánchez. En ese momento ella tenía 18 años y yo... 28 más, no recuerdo ahora la suma. Lo cierto es que lo más que tenemos en común era la necesidad de vivir con un proyecto, la ausencia, la angustia que compartíamos de no poder tener un proyecto de vida que se saliera de esta monotonía.

Yo digo que los cubanos se dividen... bueno se dividen en muchos grupos, pero también puedes dividirlos entre los que se conforman a vivir sin proyectos y los que no están conformes con eso. Dentro de los que no están conformes a vivir así sin proyectos, pues están los que toman la decisión de escapar del país para tener un proyecto fuera, y están los otros, los que intentan hacer un proyecto dentro de Cuba. Y esa fue la cosa que Yoani y yo compartimos desde un principio ¿no?

Bueno, nunca pude en ese momento... sería realmente falso si yo dijera que tuve tan buena vista para el futuro ¿no?; creo que bastante buena vista tuve, no se me puede pedir más. Pero lo cierto es que lo que ocurrió con la vida de nosotros, especialmente en la vida de Yoani, que ha arrastrado mi vida en ese cauce, era realmente inimaginable ¿no? Porque durante estos primeros años bueno Yoani era la esposa de Reinaldo ¿no?, y ahora yo soy el esposo de Yoani ¿no? Mi ilusión es que un futuro seamos conocidos como los padres de Teo, nuestro hijo.

Bueno yo diría, desde el punto de vista material, mi vida ha cambiado poco ¿no? Vivo en la misma casa hace 25 años. Esta es una casa que yo ayudé a construir en un experimento socialista que se llama microbrigada, que no lo voy a explicar porque es muy complicado: bueno un grupo de personas construye un edificio y luego se reparten los apartamentos. Así que aquí vivo hace 26 años ¿no? Y no tenemos, Yoani y yo somos personas que no tenemos una ambición por las cosas materiales ¿no? Eso sí, tenemos debilidad por la tecnología ¿no? Y bueno pues, nos gusta tener una computadora, y una buena cámara, elementos que sirven para potenciar nuestras ideas ¿no?, pero no somos personas consumistas ¿no? Es decir que desde el punto de vista material me sigo poniendo más o menos la misma ropa que me he puesto siempre, no uso perfumes caros, no como nada especial ¿no? Lo que sí ha cambiado es el reconocimiento de mi persona, fuera y dentro de Cuba, como una persona que es una referencia, como una persona que hay que escuchar ¿no?, y eso es un cambio grande. Y mucho le debo yo, claro está, a ser la pareja de Yoani haberme convertido en una persona que la gente quiere escuchar lo que piensa ¿no?, cuya opinión tiene un peso. No quiero decir que nuestra opinión cambie las cosas ¿no?, pero son opiniones que la gente quiere escuchar y que se evalúan de una manera positiva ¿no? Ese yo creo que es el cambio más importante que hemos tenido: haber ganado una voz con crédito.

Mira, mucho se dice sobre que en los últimos años el gobierno cubano ha tolerado, ha abierto un poco los espacios. Yo no creo que sea así realmente, yo creo que el nivel de voluntad política para tolerar ha sido nulo en el caso del gobierno cubano. El gobierno cubano mantiene exactamente la misma actitud cerrada que tenía en los años 70, 80, de no aceptar ningún tipo de discrepancia política ¿no? Lo cierto es que los ciudadanos, bien organizados como partidos, como fundaciones, como ONG o como ciudadanos simples hemos ido empujando ese muro, y hemos ido ganando nosotros los espacios. Una de las cosas que más ha motivado, o que más ha permitido que los ciudadanos podamos ganar nuevos espacios es la tecnología. Porque hasta hace 10 años, para que mi voz, para que mis ideas pudieran ser conocidas a un espectro mayor, yo tenía que esperar a que un periódico, o una estación de radio o de televisión fuera de Cuba me diera la oportunidad de tener un espacio allí. Y solo entonces mi voz, mis ideas podían magnificarse, podían encontrar una amplificación social ¿no?

A partir de que existe una herramienta que se llama Internet pues ya yo no necesito ni que la CNN, ni que la BBC ni que la agencia Reuter ni la France Press me hagan una entrevista o me permitan publicar un texto. Yo tengo un espacio en Internet, y en ese espacio digo lo que tengo que decir, digo mi verdad. Y eso es, creo yo, la existencia de esa herramienta, es lo que más ha amplificado la posibilidad de que los ciudadanos puedan expresarse con mayor libertad, porque ya no tienen que depender de una entidad superior, o digamos de grandes recursos exteriores ¿no? Simplemente quieres escribir, escribes, y bueno, es difícil conectarse a Internet en Cuba como todo el mundo sabe, pero más difícil es tener acceso al noticiero Nacional de Televisión, al periódico Granma o a una estación de radio.

Mira, yo creo que el rol o el papel, como se quiera decir, de un ciudadano para impulsar los cambios en Cuba no depende solamente de lo cerca o lo lejos que esté de ocupar una posición con influencia política ¿no? Yo creo que en Cuba hay dos o tres personas que tienen todas las posibilidades de cambiarlo todo en el país sin que eso traiga ninguna mala consecuencia ¿no? Lo que pasa es que esas personas no están interesadas en hacer esos cambios ¿no? Y bastaría que en un discurso público, por ejemplo el próximo 26 de julio, que se va a celebrar un aniversario más del comienzo de la revolución cubana, bastaría que en ese discurso el señor Raúl Castro dijera que se ha tomado la decisión de despenalizar la discrepancia política, y que a partir de ahora pues todos los cubanos podrían expresarse con libertad y asociarse alrededor de las ideas que se expresen. No es necesario que Estados Unidos levante el bloqueo, no es necesario que la Unión Europea haga ningún tipo de empréstito especial, no es necesario que se descubra petróleo ni que aparezca una mina de diamante en Cuba para que se tome una decisión de esa naturaleza. Solamente sería necesario que existiera la suficiente voluntad política de parte de una persona, que es el señor Castro, para que esas cosas se hicieran. Y si eso se hiciera, y si eso se hiciera, pues todo cambiaría en el país. ¿Qué me toca a mí entonces, que no tengo la oportunidad que tiene Raúl Castro de pararse en una plaza con un micrófono y tomar decisiones de esa naturaleza? Bueno pues lo que me toca a mí, mi responsabilidad ciudadana es tratar de convencer al resto de la sociedad de que eso es necesario. Tratar de convencer, de crear un consenso social de opinión, de que el camino de las soluciones pasa porque se despenalice la discrepancia política, porque las personas tengan libertad de expresión, libertad de asociación.

Mira, el crecimiento del número de personas que está dispuesto a opinar no es dramático; no creo que sea aritméticamente importante el que ese número de personas pase de 10 a 1000 ¿no? Creo que toda sociedad tiene líderes de opinión, y yo creo que los líderes de opinión en cualquier sociedad siempre es un número reducido de personas ¿no? Hay personas que se expresan y hay personas que escuchan, y en la inmensa mayoría de las sociedades contemporáneas el número de personas que expresa ideas novedosas siempre es un número reducido ¿no? Que no necesariamente tiene que aumentar matemáticamente ni exponencialmente para que eso tenga un resultado. Creo que a veces con dos o tres nuevas personas que tengan voz en la sociedad es suficiente para que miles y miles de personas escuchen esas nuevas opiniones. Ese es el punto.

Lo que más me motiva ¿a?
Esa es una respuesta difícil de encontrar ¿no? Yo tengo que decirte que prácticamente no tengo motivaciones ¿no? Porque cuando yo analizo de forma objetiva o más bien de forma realista, no objetiva (la objetividad es muy difícil). Cuando yo analizo la situación de mi país de la forma más realista posible mi pronóstico es muy pesimista ¿no? Sin ánimo de teorizar sobre el asunto, porque no creo que yo sea un especialista en cambios sociales, más bien soy un especialista en no cambios, yo diría que las posibilidades de que las cosas cambien en Cuba en la dirección, en la profundidad y a la velocidad que deberían de cambiar para que esos cambios sean favorables al desarrollo y a la evolución de la nación cubana tienen que pasar cosas como la siguiente: tendría que en primer lugar haber una toma de decisión de parte de los gobernantes cubanos para que esos cambios se hagan de manera pacífica y consensuada en la sociedad. Esa sería la mejor.

Creo que fue Pedro, no sé, uno de los apóstoles de Cristo, que era un perseguidor de cristianos y se cayó del caballo ¿no? Y de pronto se convirtió en un seguidor de Cristo ¿no? No sé de qué caballo tendría que caerse quién ¿no?, pero podrían ocurrir esos milagros ¿no?, que un buen día en la mañana después del desayuno alguien diga “bueno vamos a cambiar las cosas” ¿no? Eso sería algo de carácter casi milagroso, pero sería realmente lo mejor, lo mejor para todos. Pero si eso no ocurre, si eso no ocurre, entonces las variables que quedan ¿cuáles son? Bueno, pues una invasión extranjera, un golpe de estado o un estallido social. Y ninguna de esas variables me parece bien ¿no? Es decir la variante milagrosa es la mejor, pero realmente parece la más remota ¿no? Y eso me pone pesimista ¿no? La otra es el tiempo, el largo tiempo. Todos los días inevitablemente por ese balcón sale el sol, eso no lo puede detener nadie por poderoso que sea: el tiempo pasa. Y algún día vendrán nuevas personas con nuevas ideas. Pero es que no quiero esperar a tanto y creo que no tendré suficiente tiempo para ver entonces los cambios en Cuba.

Estados Unidos no tendría que tener ningún papel ¿no? Porque yo me pregunto ¿qué papel debería tener Jamaica en el problema que hay hoy en Sudán? Bueno ¿qué tiene que ver Jamaica con Sudán, no? Nada. O ¿qué tendría que hacer Argelia en relación a la cuestión colonial en Puerto Rico, no? Nada ¿no? Es decir, un país, sea cual sea, no tiene que inmiscuirse en los problemas de otro país, sea cual sea ese otro país. (Eso visto en teoría ¿no?) No obstante Estados Unidos es la potencia militar y económica más grande del mundo, que tiene un enorme potencial político en el siglo XXI de nuestro planeta y no puede vivir de espaldas a la realidad ni del mundo en general ni de sus vecinos más cercanos en particular. El asunto de Cuba no afecta tanto a Estados Unidos, como el asunto de Estados Unidos afecta a Cuba ¿no? Yo me atrevería a decir que Estados Unidos puede seguir siendo Estados Unidos sin Cuba, pero Cuba no podría seguir siendo Cuba si de pronto dejara de existir los Estados Unidos ¿no? Y eso crea una relación obligatoria de vecindad ¿no? Estados Unidos ha cometido enormes errores en su política con Cuba. El llamado bloqueo o embargo (se usan las dos palabras), la llamada Ley Helms- Burton, que todas tienen un carácter típicamente intervencionista, de presiones muy fuertes. El error principal que ha cometido el gobierno de los Estados Unidos en relación con Cuba es el negarse obstinadamente a reconocerle legitimidad al gobierno de Cuba; ahí está todo. El gobierno de Cuba se ha cansado de decir que está en disposición de dialogar con Estados Unidos en igualdad de condiciones. ¿Qué quiere decir eso realmente? Eso quiere decir que el gobierno de los Estados Unidos pretende conversar con el gobierno de Cuba de la misma forma o con el estilo o con los métodos que un negociador del FBI trata de conversar con el secuestrador de rehenes. Y ningún gobierno que se respete un poco puede aceptar ser tratado como si fuera un secuestrador de rehenes que está hablando con el negociador del FBI. Eso es absurdo y sería una humillación y sería una forma de rendirse ¿no? aceptar esta manera de dialogar. Por otra parte hay que decir que a veces el gobierno de Cuba se conduce con sus gobernantes [gobernados] como si fueran sus rehenes, y entonces ahí es donde se enrarece la situación. Por eso, para que los problemas entre Cuba y Estados Unidos se solucionaran primero habría que solucionar los problemas que hay entre el pueblo cubano y su gobierno. Que el gobierno cubano deje de tratar a sus ciudadanos como si fueran rehenes secuestrados para que se gane así de manera más amplia el respeto del resto de los gobiernos del mundo y no lo traten como si fuera un secuestrador. Creo que eso es vital para entender este asunto. Pero pasa primero por la voluntad de los cubanos y siempre que... cualquier cosa que se haga en este sentido, aparezca como una claudicación del gobierno cubano frente a una presión del gobierno de los Estados Unidos, eso no va a funcionar así. Entre otras cosas porque ellos tienen todo el tiempo, tienen todo el poder, no asisten a unas elecciones donde pueden perder la silla presidencial aquí en Cuba y las presiones no los afectan personalmente; afectan a la nación, afectan al pueblo, pero no a ellos en particular.

Bueno, tengo que decirte que no tengo una opinión fundada porque no conozco en qué consisten directamente esos asuntos ¿no? Yo creo que el dinero tiene espinas, creo que cualquier manera que un político obtenga dinero tiene que ser transparente, pero también sé que no se puede hacer política sin dinero. Sin recursos materiales o recursos financieros es totalmente imposible hacer política, hacer cultura, hacer arte, hacer nada. En la sociedad contemporánea si no tienes una computadora, si no tienes una impresora, si no tienes papel para imprimir, si no tienes tinta para imprimir sobre ese papel, si no puedes costear los gastos de trasladarte dentro del país en un ómnibus, hospedarte en algún lugar, comer fuera de tu casa, eso cuesta dinero. Es decir no se puede pensar de manera ilusoria o idealista de que se puede hacer política sin recursos financieros. Y las personas que en Cuba tratan de hacer política desde la oposición o desde la sociedad civil no tienen recursos económicos. Aquí nadie tiene dinero, aquí nadie tiene joyas de sus antepasados, aquí nadie puede montar un negocio para financiar un partido. Entonces tampoco recibe, mucho menos, ningún tipo de subvención de instituciones oficiales. Entonces ¿qué queda? O renunciar a hacer política o aceptar la ayuda económica de otros. Y esos otros siempre son países capitalistas, potencias capitalistas, bien de la Unión Europea o bien de Estados Unidos. Son las personas que están en condiciones y que tienen los deseos de brindar esa ayuda. Sería fantástico que el Frente Polisario, que el Movimiento por la Liberación de Angola, que la gente de los palestinos le brindaran ayuda a la oposición cubana, eso sería realmente fantástico porque no habría manera de decir que es el imperialismo ¿no? Pero esa gente no quiere ayudar a los opositores cubanos ¿no? Entonces ese es el punto: o se renuncia a hacer política o se acepta la ayuda. Ah, la ayuda no se puede aceptar acríticamente, no se puede aceptar una ayuda que condicione una oposición política; ese es el punto. Eso es lo que creo yo de esos programas, es lo que yo creo de esas ayudas. Y termino diciendo que el gobierno cubano es muy crítico con los opositores que reciben ayuda y con el gobierno norteamericano que brinda esta ayuda, pero sin embargo el gobierno cubano hace toda su política tomando el dinero de los fondos públicos. Es decir, el partido comunista de Cuba, los militantes del partido comunista de Cuba, que no llegan a un millón pagan una cuota mensual como militantes del partido, pero con lo que aportan los militantes del partido como cuota de miembros del partido no alcanza para pagar el salario de los miembros del Comité Central del partido, no alcanza para pagar los gastos de la impresión del periódico Granma, y mucho menos para pagar los gastos de todos los comités provinciales, comités municipales del partido que hay en toda la isla, que además tienen autos, secretarias, gastan electricidad... Es decir eso no se paga, eso no se paga con la cuota que pagan los militantes del partido, eso se paga con los fondos públicos que toda la sociedad aporta, entre ellos yo que no estoy de acuerdo con la política del partido; y entonces eso me parece realmente muy desleal. Es muy oneroso ¿no? que un gobierno que toma los fondos públicos para un partido en el poder, que toma los fondos públicos para financiar sus programas políticos, critique a otros porque reciben ayuda del exterior para hacer lo suyo.

Pregunta:
No pregunto y no me importa quién recibe o no el dinero, pero en general ¿tú tienes una impresión de que si el dinero a nivel de la sociedad civil ha tenido impacto o influencia?

Es muy simpática tu pregunta porque yo me he hecho esa pregunta muchas veces pero nunca me he encontrado a nadie que cuente que está recibiendo dinero ¿no? O bien porque no me lo quiere contar o bien porque no lo está recibiendo ¿no?

Bueno, tengo que hacer un esfuerzo para parecer moderado en responderte esa pregunta ¿no? porque realmente es merecedor de adjetivos muy fuertes. Pero bueno que los adjetivos fuertes se los imaginen los que me estén escuchando, piense los más fuertes y póngalos ¿no? Yo creo realmente que el monopolio de medios que hay en Cuba ha cometido un tremendo... comete a diario un abuso de poder al denigrar, calumniar a personas de la sociedad civil, de la oposición que luego no tienen absolutamente ninguna oportunidad de ripostar en ningún medio público, que no tienen la oportunidad de tener un espacio ni siquiera similar o inferior para aclarar o decir su posición frente a estos ataques. Eso es totalmente desleal; desleal de parte de un gobierno con sus ciudadanos. Es decir, un gobierno no puede hacerle eso a sus ciudadanos; un gobierno es el que tiene que velar porque no le pase eso a sus ciudadanos. Un gobierno está en la obligación de velar por el prestigio y la dignidad personal de sus ciudadanos. Y un gobierno debería de impedir que ningún monopolio mediático aplaste o haga un acto de denigración de esta manera contra cualquier ciudadano, con independencia de que ese ciudadano tenga una política diferente a la del partido que está gobernando. En Cuba los medios, los medios oficiales como se les llama, no son públicos; los medios de difusión en Cuba son privados, son privados de un partido. Son propiedad del Partido Comunista de Cuba y solo el Partido Comunista de Cuba tiene derecho a tomar política en esos medios. Por eso la idea de que en Cuba los medios de difusión son públicos o son estatales es incorrecta. Son privados y son propiedad de un partido.

Sí, me gustaría decir que antes, hace veinte años, nadie escuchaba a las personas que estaban en una posición crítica con el gobierno de Cuba. Y de la misma manera que dentro de Cuba los ciudadanos hemos alcanzado este espacio de empezar a decir lo que pensamos, creo que en esa misma medida se ha ido abriendo un espacio dentro de personas decentes, de personas progresistas, de personas de izquierda, que han empezado a darse cuenta de que esto aquí no es lo que ellos pensaban, que la propaganda ha exagerado, que la propaganda ha creado una atmósfera falsa sobre el país y que es necesario oír a todo el mundo. Creo que eso es importante. Y de alguna manera creo que esta entrevista que tú haces y que podrá ser conocida por personas fuera de mi país, puede contribuir también a un conocimiento, no mejor sino simplemente más amplio de nuestra realidad.

2 comments:

Lazaro Gonzalez said...

125,000 yoani [no?], 75,000 reinaldo [no?] & plus [no?]. a middle class couple everywhere, no???
why he doesn't pay a speech therapist to quit the "no?"

Tracey Eaton said...

old habits die hard