Friday, March 2, 2012

Manuel David Orrio, a.k.a. Agent Miguel (part 1)

Transcript of part 1 of interview with Manuel David Orrio. See video.

Yo sigo siendo un adicto al tabaco total, pienso dejarlo mi mujer y yo tenemos ese mismo problema, pensamos dejarlo pronto pero por ahora no estamos nada decididos, nos gusta demasiado.

Y lo más terrible Tracey, o lo más irónico no del asunto, yo me chequeo, porque además estar casado con una médica implica que te encarcelan, cada seis meses ella agarra toda la familia rum para el hospital, chequeo completo, entonces, eh lo paradójico del asunto es que, eh parece que genéticamente herede una característica de mi abuela, que murió casi a los noventa años eh fumadora inveterada y empedernida, bueno pues tenía los pulmones limpios, limpios, limpios, limpios, si yo exactamente me hacen todos cada seis meses, me hacen una placa de tórax y mis pulmones están limpios como si no fumara, no hubiera fumado nunca, entonces imagínate, listo ya estamos, ya estamos hablando claro.



La verdad que se relaciona muchísimo con la política de los Estados Unidos hacia Cuba eh, eso ocurrió eh, más o menos finales del noventa y uno, finales del noventa y dos, perdón, principios del noventa y dos, era un momento muy difícil para Cuba el campo, el llamado campo socialista había desaparecido, la Unión Soviética se había desintegrado, eh eso llevo a una situación en Cuba más o menos hacia noventa y tres, noventa y cuatro, noventa y cinco en el que el producto interno bruto cayo a treinta y cinco por ciento fue una verdadera catástrofe, la dieta de los cubanos se redujo a mil ochocientas calorías, cuando estaba casi llegando a las tres mil, en el año ochenta y nueve, andaba bastante elevada y además el consumo de las proteínas por el estilo, es decir que un país de la forma que fuera había dado una solución a los problemas alimentarios y menciono esto muy por el impacto personal de Cuba, yo vi en aquel momento muy serias amenazas para mi país.

Yo soy una persona que me identifico básicamente con el Proyecto Socio –Político vigente en Cuba, pero eso no quiere decir que no tenga discrepancias, las tengo, las tengo y las publico, además como periodista, las publico antes y después y ahora también eh, se me considera un periodista muy crítico actualmente en Cuba, eh, pero en aquel momento en que yo vi esas amenazas para mi país, mi hijo tenía entonces apenas tres años de edad y se estaba aprobando en los Estados Unidos la Ley Torricelli.

La Ley Torricelli significó para Cuba dejar de importar alimentos por la posibilidad de alrededor ochocientos casi novecientos millones de dólares, que era una cifra muy importante para la época en realidad, y quizás yo fui el único en Cuba que lo pensó así, pero ese fue mi pensamiento y así lo publique en una vieja crónica del año dos mil cinco, el caso que yo percibí la Ley Torricelli como una agresión criminal contra el estómago de mi hijo.

Eso estaba pasando por un lado eh, yo tenía incluso una situación personal difícil mi padre se estaba muriendo, habían perdido el empleo por una discrepancia con la dirección de la empresa, eh me estaba divorciando, era un momento muy complejo en mi vida, pero eh, básicamente lo que yo vi, a parte de las amenazas para mi país en el plano más doctrinal, no , yo lo percibí como algo muy personal, lo percibí como una agresión al estómago de mi hijo, literalmente, a su vez por otro lado gentes vinculadas a Elizardo Sánchez Santa Cruz estaba en un verdadero proceso de proselitismo y esto ocurrió así, o sea una persona que yo conocía me contacto estuvimos hablando y yo no sabía qué hacer con aquello, así que por lo tanto, yo prevengo de una familia partidaria de la revolución, todo el mundo prácticamente, tengo un primo que en aquella época era primer teniente de la seguridad del estado, hoy en día es casi coronel, está a punto, está en camino de ser coronel y hable con él y le dije:

“Mira me está pasando esto y no sé qué hacer”, y él me dijo:

“Eh, bueno yo tampoco, porque el área esa no es mi especialidad, pero bueno lo que podemos hacer es algo, haz un informe sobre lo que te está pasando, porque era un proselitismo un poco acusado, agresivo, era curioso y vamos a ver que hacen los especialistas en todas estas cuestiones, vamos a ver que hacen”

Bueno, a los quince días de entregar el informe literalmente me estaban enamorando para que integrara la seguridad del estado. Y lo pensé mucho, lo pensé mucho en realidad, sobre todo por los problemas personales que tenía, no por dudas, no inclusive por, muchos cubanos me han dicho si yo hubiera estado en tu lugar habría hecho lo mismo, otros no tanto, esa es la verdad, Cuba es un país muy diverso, pero mucha gente me ha dicho, si yo hubiera estado en tu lugar hubiera hecho lo mismo.

…… y lo pensé, lo pensé muy cuidadosamente, porque ser un agente encubierto de la Seguridad del Estado literalmente implica destruir tu vida e iniciar otra, finalmente me decidí, me decidí por la patria, me decidí por mi hijo y por eso es que mi seudónimo dentro de la Seguridad del Estado, el nombre por el cual hoy todos me conocen aunque sea hoy un retirado, un jubilado es el nombre de mi hijo, Miguel.

Y así empecé…..Muy tranquilamente y a finales del '92 ya estaba metido en montones de líos fueron eh, los días en que variad personalidades asociadas al gobierno como Álvaro Prendes, como Carlos Goicochea (?) en aquellos momentos lejanos esas personas se incorporaron a la disidencia a la llamada disidencia y yo estaba metido en ese problema para empezar, y así empezó la historia que duro once años.

Mira fue, yo creo que la mejor forma que he encontrado para describir esa motivación fue la que le dije a mi actual compañera, mi actual esposa, eh que nos conocíamos de treinta años, o sea nos vimos treinta años atrás, o más de 30 años atrás ya y más o menos por poco somos novios, dejamos de vernos durante treinta años, nos encontramos en el dos mil seis y entonces en el dos mil siete finalmente paso lo que tenía que pasar y ya estamos en ese tiempo, ella en aquel momento me preguntó:

Que como a mí se me había ocurrido la idea de ingresar a la seguridad,y yo le dije con toda honestidad,

Mira, a mí en el año noventa y dos me dio un ataque de patriotismo, yo sentí a mi país amenazado, a mi hijo amenazado y después el que se baje del carro, el que abandone esa batalla es un cobarde,

Emplee una palabra mucho más fuerte, pero eh cobarde vale bien, es una buena palabra para la televisión por ejemplo, o sea había esa cosa, yo sentía a mi país muy amenazado, por los Estados Unidos, muy amenazado y particularmente el hecho de que Cuba eh hubiera sido privada por los Estados Unidos de la posibilidad de importar aquella cifra tan importante de alimentos en aquel momento, y no estoy ocultando las inmensas deficiencias que tenía y tiene la agricultura cubana, pero era una posibilidad que se privaran tantos, y era una injerencia terrible en los asuntos internos de mi país, eso fue lo que me motivó porque lo percibí, esto va a ser muy serio para mi hijo y los padres de aquella época pasamos como decíamos en Cuba: “El Niagaras en bicicletas”, para poder alimentar a nuestros hijos, insisto quizás sea el único en Cuba que lo vio así, pero yo lo vi así.

Bueno a partir del noventa y cinco en que yo comencé más o menos en el noventa y cinco en que comencé a ser financiado por el gobierno de los Estados Unidos en tanto como periodista independiente, sí, yo llegue a tener, eh, en mi mejor momento yo no bajaba de dos cientos cincuenta dólares mensuales, estoy hablando del dos mil dos, dos mil tres, para la época era aproximadamente diez o trece veces el salario de mi esposa que es una especialista de primer grado en psiquiatría, y ya lo era entonces, o sea eh, efectivamente mi economía mejoro ostensiblemente, pero era financiada por el gobierno de los Estados Unidos, ahora hay mucha información, fundamentalmente son dinero que vienen a través de la Ley Helms Burton que vienen a través de la agencias internacional para el desarrollo de los Estados Unidos, que vienen a través de la junta, de la National Endowment Democracia (?), eh y son dinero que se dan al amparo de la Ley Helms Burton y que tiene como objetivo específico y claro y enunciado derrocar el actual organización política de la sociedad cubana, con la cual usted pude estar o no de acuerdo, eso está claro eso no se discute, pero sencillamente es una injerencia interna tremenda, es una injerencia externa tremenda en los asuntos de un país.

No, nunca tuve que entregar nada, eh, de lo que yo, tanto yo como mis compañeros de aquel grupo de doce nos enorgullecemos es justamente de que no solo no teníamos que entregar nada, sino que nunca no recibíamos nada del estado, o sea en la historia de las luchas por la independencia de Cuba y las propia historia del Ejército Rebelde, hay, siempre existió un principio las armas se le arrebataban al enemigo, y ese principio está vigente,
Ese principio está vigente, y entonces uno de nuestros orgullo como agentes de la seguridad es que nosotros no le costamos un centavo al estado, vivimos del dinero de nuestro enemigo, de nuestro adversario, es uno de los orgullos del grupo de los doce específicamente, nunca reclamamos, un dinero eh, si en algún momento hicimos un aporte, fueron aportes de manera estrictamente voluntaria y no necesariamente representando dinero, representaron quizás medios, quizás medicinas,

Eh, tengo un jefe, nos queremos mucho, o tuve un jefe y nos queremos mucho y al cual yo le conseguí la medicina para que su esposa superara un problema de fertilidad, y él dice:

“Te debo los dos mulaticos que tengo”,

Y esas cosas pasaron, pero no, nunca se nos pidió nada, nunca se nos dio nada, partíamos de ese principio, las armas se le aceptaban al enemigo, en este caso era el dinero, no me las enviaron de los Estados Unidos, aproveche mis relaciones, eran vitaminas, eran creo que era un complejo de vitamina E, vitamina C era un momento muy crítico en Cuba, estoy hablando del noventa y seis, noventa y siete quizás; y él, la esposa se le presento ese problema, él lo converso conmigo a nivel amistoso, porque éramos amigos ya, tuvimos una relación muy estrecha durante largos años y nos debemos mucho, nos debemos mucho, fuimos grandes amigos, somos grandes amigos , ahora es un alto jefe en la seguridad, él, y sencillamente se dio aquello, yo con la mayor naturalidad del mundo, pues le conseguí las vitaminas, como por ejemplo regale muchas medicinas a vecinos o cosas así que pasaron también, eso ocurrió.

Mis vecinos, mi agente normales y corrientes, bueno, voy a contar una anécdota y eso es algo general, que nos ocurrió a todos, eh, voy a contar una anécdota humorística de las realidades cubana y voy a contar una anécdota quizás más emotiva eh,

Tras ser relevada nuestra identidad como miembros de la Seguridad del Estado, nosotros dimos una gira por todo el país, eh lo que pudimos conversar y ver y contactar con miles de personas, eh, los encuentros fueron increíblemente emocionantes, pero siempre me dije, siempre me dije esto quizás sea un poquito oficial y quizás aquí se manifieste un fenómeno muy conocido en Cuba el de la doble moral, donde si no vi doble moral fue en que cuando retorne a la vida normal, mi rostro había estado saliendo por la televisión cubana casi todos los días durante dos meses, por lo tanto mucha gente me conocía, mucha gente de la calle, muchos desconocidos, era un rostro conocido que estaba caminando tranquilamente por las calles de la Habana,

Y me ocurrió que si iba planificar, si iba hacer una salida digamos por ejemplo tres horas, porque iba a la tienda o iba a visitar a mi madre cualquier cosa de esas y salía a la calle y estaba pensando bueno voy a estar fuera tres horas, yo tenía que planificar seis, porque la gente literalmente no me dejaba caminar por las calles, eran montones de desconocidos que se me acercaban, gracias, felicidades, gracias, felicidades, gracias, felicidades, no me dejaban caminar.

Recuerdo que cuando iba a empezar a trabajar como periodista, eh le pedí a un vecino, precisamente a un vecino que me llevaba en su motocicleta a la Universidad de la Habana porque tenía que hacer unos trámites, allí para, para ya, o sea legalizar mi empleo que yo estaba asignado y de ahí pensaba pasar el día en casa de mi madre, aproximadamente un kilómetro de distancia, demore tres horas en llegar a mi casa y es apenas un kilómetro,

Y eso estuvo así seis, siete ocho meses se mantuvo a lo largo del tiempo y aun me ocurre, muy espaciadamente porque yo elegido hacer un periodismo tranquilo en mi casa, eh que me da precisamente la oportunidad de disfrutar un poco del anonimato y de la privacidad que me gusta mucho y así todo por ejemplo en mi barrio soy una persona muy popular y la gente sigue siendo mis amigos, si,

O sea yo diría que más bien antes respetaban la posición aunque no la compartieran al saberse la verdad, me convertí en algo como un héroe popular, durante todo un tiempo y supe, pensé en las estrellas de cine, y bueno ahora comprendo porque llevan escolta porque les paso esto y efectivamente me paso eso, y ya,

Otra anécdota un poco más humorísticos no que da los planos de la realidad, eh, yo vivía entonces en un pasillo, o sea un apartamento en interiores y el apartamento mío era el penúltimo, esto era un lugar muy visitado por vendedores informales que vendían dulces, vendían leche, vendían veinte cosas, yo era su cliente, cuando yo llegue de esta gira por todo el país al segundo o tercer día me llamo la atención que nadie había tocado la puerta, como no fueran los vecinos, así que le pregunte a la vecina más inmediata:

“Oye que está pasando que no vienen los vendedores”, y me dice ella,
“No si están viniendo, pero tienen miedo contigo”,

Ah, ok,

Fui a mí maquina a mi computadora e imprimí un cartel lo puse en la puerta de mi casa y a la media hora me estaban tocando la puerta, era un vendedor de dulce que yo le compraba mucho, y que me dijo:

“Coño compadre menos mal que lo avisaste, y porque imagínate estábamos preocupados, no,
Y que decía el cartel, el cartel tenía una frase, “La seguridad sigue comprando,” y bueno se normalizo el asunto con los vendedores siguieron tocando mi puerta.

¿Antes o después? Después, no, el tipo más tenebroso del mundo, eh incluso me da risa, porque un poco como me ven como el gran autor de las condenas a los setenta y cinco, lo cual es completamente falso, eh, y bueno si hubo un gran rechazo, pero ese no es mi asunto, ese es asunto de ellos, eh, actualmente no ocurre tanto así, no ocurre tanto así, pues por “X” circunstancias yo he tenido la oportunidad de conversar con mucha gente, con muchos cubanos sobre todo que vienen a Cuba y que me han conocido, y en primer lugar ha habido mucho respeto me han tratado normalmente sin ningún tipo de problema y en segundo lugar hay gente que me ha manifestado su simpatía porque piensan que en los Estados Unidos, y particularmente en Miami existe una verdadera industria del anti-castrismo y no se mezclan con eso, no se mezclan con eso para nada porque piensan que todo es un gran negocio, que no hay nada de ideas puras en el asunto y me lo dicen aquí en la Habana.

Estaba y estoy de acuerdo, estaba y estoy de acuerdo, pero no estoy de acuerdo porque sea disidente, estoy de acuerdo porque soy martiano y soy marxista, o sea estoy de acuerdo desde una posición de izquierda, o sea creo que en Cuba habido como ocurrió en todo el Campo Socialista, ha habido desviaciones de la doctrina marxista y de la doctrina martiana,

Eh por las razones que fueran Cuba un poco copio el modelo organización política de los soviéticos y ese es un modelo que en él, en la conceptualización más light, más suave, para mí fue un modelo post estalinista, post estalinista, o sea un estalinismo ablandado y eh un poco tenemos esos problemas en Cuba, que los estamos combatiendo, que estamos luchando con eso, que ese modelo nos sirvió para defendernos de los Estados Unidos que es la clave principal de nuestra existencia como nación, nuestro anhelo de independencia y nuestro antiimperialismo que nos permita hasta pelearnos con nosotros sin que nadie se meta, porque somos una familia, los cubanos somos una inmensa familia y lo seguiremos siendo, pese prácticamente al millón de emigrados que hay fuera del país, en el fondo todos seguimos comiendo arroz con frijoles, en el fondo todos tenemos una idéntica cultura, y por lo tanto todos nos sentimos hijos de esta tierra, todos somos hijos de esta patria y lo que queremos es eso, y entonces quizás ese modelo nos ha servido para defendernos, pero no quiero decir que sea lo mejor ni lo más perfecto y yo mismo soy muy crítico respecto al asunto.

No, no eran sentimientos mezclados, me he dado cuenta que no eran sentimientos mezclados, sino que, se me presento la oportunidad de expresar lo que yo pensaba y lo sigo expresando, lo sigo expresando, yo acabo de publicar un par de trabajos o sea una entrevista que la publique yo por razones, cosas que me pasaron con periodistas pocos éticos, no estoy hablando con, Tracey Eaton, a quien siempre he considerado o con Fernando Rasoel, al corresponsal de BBC, a los que siempre he considerado periodistas muy éticos, eh pero en realidad diría que lo que se me presento la oportunidad de expresarlo, era parte un poco del juego y además había una gran confianza por parte de la jefatura en mi trabajo y eh eran cosas que había que decir.

Eh, hace muchos años en el dos mil tres un periodista norteamericano de la radio nacional publica me pregunto si yo había escrito mentiras y yole dije que no, que yo no había escrito mentiras, que había escrito verdades con un lenguaje para un medio y que como periodista revolucionario iba a seguir escribiendo verdades con otro lenguaje, para otros medios, o sea mi fidelidad a la verdadera a lo que yo pensaba y a los hechos reales de la realidad objetiva cubana, se iba a mantener tal y como fui en los inicios en Cubanet en mi carrera periodística en Cubanet y así se ha mantenido.

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