Friday, December 7, 2012

Sara Marta Fonseca (part 1)

Transcript of part 1 of interview with Sara Marta Fonseca, member of Las Damas de Blanco. See video.

Bueno mire. Realmente, desde que nací, es algo que quedo en mi sangre. Yo (?) en una familia que, el gobierno, el régimen castrista tildó desafecto al gobierno desde el mismo 1959. Nací en 1970, y nací bajo esa cruz, que nos había marcado toda la familia, puesto que ya no éramos bien vistos por gobernantes, no.
Mi abuelo ayudó a la revolución de Fidel castro, ayudo a, como el decía, como el decía había un tirano que había que quitarlo del poder, que era Fulgencio batista, que estaba cometiendo muchos crímenes. Y el ayudo a quitar el tirano pero no quería implantar a otra dictadura. Y al mismo ano de 1959 se dio cuenta del rumbo que Fidel Castro iba a tomar y dijo “conmigo no cuenten mas. Yo no peleé. Yo no hice mi parte en la luchas para implantar otra dictadura y esto va a en camino a una dictadura va en camino de comunismo. Conmigo no cuenten más.”

En el ‘75, comencé en la escuela, la preescolar, y fue muy difícil, la escuela para mi fue muy difícil, tanto la primaria como la secundaria. Siempre fue, la hija del contrarrevolucionario, la nieta de contrarrevolucionario. Yo soy de un lugar muy apartado, un campo, un central de la provincia de Villa Clara, conocí a mi esposo y vine para vivir acá para la Habana, y estuve mucho tiempo tratando de sobrevivir en medio de lo que nunca soporté. Y ya en el ano 2004 cuando mis hijos estaban bastante grandes ya, decidí ingresar al partido pro-derechos humanos de cuba, afiliado a la Fundacion Andreisa (hal???)? aquí mismo en esta misma calle, vivía un hermano nuestro de la oposición, que mi biblioteca tiene su nombre Rigoberto Martinez Castril, y pues empecé a visitar a su casa y participar en algunas actividades hasta que bueno, ya hoy en día, soy secretaria de esta partida. Y también dama de blanco, empecé en las damas de blanco en 2008.
¿Ha cambiado los tácticos de represión el gobierno Cubano?
Si. Yo puedo decirle que se ha visto cambios generales en todos aspectos. Si vamos a hablar por parte del gobierno bueno, ya nos son aquellas condenas que ponían a los presos de 15 o 20 años, y si fuéramos a hablar sobre los principios de la llamada revolución hasta redonda fusilamiento. Pero no nos permiten reunirnos, ellos continúan reprimiéndonos, nos amenazan, por tiempos cortos, es decir, los detenciones son por tiempos cortos, 72 horas, 24 horas, nosotros estuvimos casi catorce días, trece días en el cárcel, casi catorce días estuvimos mi esposo y yo. Por realizar una manifestación en las calles, sencillamente no admiten, que existan un grupo de opositores reclamando que se respete, la declaración universal de derechos humanos. Reclamando que existan cambios radicales en nuestra patria.
Mi meta principal es esta, que el pueblo nos una. A mi me gusta mucho aunque muchos se piensen que muchos se comportan alocados en la calle cuando uno se pone a expresarse en las calles. A mi me gusta expresarme en las calles, a mi me gusta darle a conocer el pueblo cubano, que es lo que queremos? Porque mi meta es esta, que el pueblo se nos una en una manifestación y comience el extraido social, y con esto, el fin de la dictadura. No quiero sangre, para nada, yo quisiera que en mi pais existiera un cambio democrático pacifico, sin derramientos de sangre. Si. Porque no?
De hecho se han visto muchos cambios en la mentalidad del cubano, a pesar de que no existe información, a pesar de que la oposición no contamos con medios para llevar nuestros mensajes a la población, el pueblo se esta identificando mucho con nosotros. Yo le voy a poner varios ejemplos. Antes, nosotros salimos a las calles, y muchas personas decían, “están diciendo la verdad, pero, están locos. Los van a poner preso.”
Y nadie se nos unía en la manifestación. Hoy día, sobre todo, este año, y el año anterior, las damas de blanco salimos a las calles, y ya desde los balcones las personas hacían gestos que están con nosotros, que se identifican con nosotras. En el caso de la oposición, el 23 de agosto, de este año, nosotras, cuatro mujeres realizamos una protesta en la escalinata del capitolio. Aquella fue maravillosa. (pasa un avión).
El 23 de agosto, cuatro mujeres, que voy a mencionar sus nombres, Odali Caridad Sanaria Rodriguez, Tañia Maldonado Santos, Mercedes Evelyn Garcia Alvarez, y yo, realizamos una protesta en la escalinata del capitolio. Y fue algo maravilloso.
Nosotros pudimos ver como el pueblo nos unió en la protesta. Nosotros comenzamos la protesta pidiendo que la gente escuchara, que estamos ensólidaridando con las damas de blanco del oriente del país que habían sido fuertemente reprimida.
Continuamos pidiendo que se respetamos los derechos del pueblo. Viva la democracia. Eran las consignas que vocíamos. Hubo un momento cuando vi que empezó a incorporar muchas personas que le digo a mis hermanas, “ Voy a hacer una prueba que nos va a decir realmente si el pueblo nos esta comprendiendo lo que estamos diciendo. Y voceé,” Abajo Fidel, abajo la dictadura.” Y dijeron, “Abajo.” Y cuando vinieron a reprimirnos, pues, la gente se viró, comencé a decir Abusadoras, ellos están en sus derechos!— Por un momento pensé que iba a ser el inicio de un estallo social. Luego sucedió en la plaza de cuatro caminos con Goma llesa, que hoy en día se esta detenida y no se sabe lo que sucede con ella. Y rosario Morales.
Ellos realizaron una protesta allí en la plaza de cuatro caminos y también el pueblo las apoyó. Son pasos que ha dado el pueblo cubano. No, nosotras todas fuimos detenidos pero no mas que24 horas. Claro, el pueblo estaba se preguntaba por nosotros. Y nosotros no habíamos cometido ningún delito. Esta contemplado, en la declaración universal de los derechos humanos, el derecho a la libertad de expresión. Y en ningún momento (?) todo lo contrario, cuando nos vinieron en cima, a arrestarnos simplemente nos sentamos en el piso. Nosotros no asaltamos a nadie ni ofendimos a nadie. A las 10 de la mañana.
Bueno, estratégicamente, yo siempre he vestido de negro, unicamente los domingos, como hoy, que me pongo la ropa blanca para caminar con las damas de blanco. Y mi hermanito (?) siempre se viste de negro cuando va a salir conmigo.
Estratégicamente las dije a Tania y a mercedes mire Uds. vayan con la ropa negra porque no fuimos a esta protesta como damas de blanco, sino como miembros del partido pro-derechos de cuba y del movimiento feminista por derechos civiles de rosa Parks que es un movimiento que decidimos que vestimos todos de negro cuando ensayar de protesta, por lo humillada que esta nuestra patria (?) Dije Uds. Pónganse la ropa negra debajo y vístanse con ropas de otros colores por encima, no?
Vamos a encontrarnos en un lugar cerca del capitolio, y alquilamos un carro, que nos dejo allí mismo en escalinata. Subimos, y simplemente comencé yo con una lengua publica, no, nos encontramos aquí en la escalinata del capitolio de la habana… para decir que se respete los derechos de las damas de blanco del oriente de cuba, que se respete su derecho de caminar libremente por las calles, que cese la represión contra ellas, que cese la represión contra el pueblo cubano, cese la represión contra la oposición, contra los defensores de los derechos humanos, y luego de esa renga pues, ya comenzamos con la consignas. Muchos para identificarnos con la problema que tiene el pueblo cubano que es la situación con los alimentos, voceamos bajo el hambre, abajo la miseria, vivan los derechos del pueblo, cosas para identificarnos primeramente, hasta que después comencé, vive la democracia, vivan los derechos humanos, vivan las damas de blanco, para, llevar la mezcla de esta problema social que existe en cuba con el problema política, porque van ligados. El problema social va ligado al problema político y económico que tiene el país. Indiscutiblemente.
—Y cuanto tiempo duro la manifestación?
Alrededor de cuarenta minutos. En tres ocasiones arrestamos, y el pueblo se les viraba de una manera que para mi fue algo que yo la recuerdo con mucha emoción.
Bueno, primeramente subo un oficial de la seguridad del estado que dice que “no, que basta ya, esta bueno ya, déjense de protesta ya, retírense, ya Uds. lograron lo que Uds. quisieron.” Nosotros decimos no, nosotros no hemos lograron lo que queremos, nosotros queremos que el pueblo se nos una, nosotros queremos que existan cambios en cuba, vamos a seguir nuestra protesta, y el tuvo que bajar porque la personas que se encontraron allí, y el tuvo que bajar porque las personas que se encontraron allí comenzaron a vocearle, y ofenderlo.
Realmente la gente le decían hasta gordo—“gordo bájate”— le decían cosas’—“déjala”— y tuvo que bajar, y busco apoyo en otras personas que sean, como trabajan para la seguridad del estado, que sean informantes de ellos, que siempre se mantienen por esa zona allí del capitolio y estas personas tampoco pudieron bajarlos.
La gente se lo volvió a virar. Y únicamente, cuando llegaron con todo su aparato policial, unas patrullas, con las sirenas puestas, que comenzó aquellos operativos, eso es lo que frenó el pueblo. Que ya el pueblo sintió miedo, porque ya en una ocasión, en el año, en el 5 de agosto 1994, en el Maleconazo, hubo gran represión policial en contra del las masas populares no, y esto siempre atemoriza el pueblo mucho cuando se ve la policía, que se baja con sus bastones, ya los militares. Pero eso es en un día, en un segundo ese miedo que siente el pueblo, puede perderlo. Y les repito, no quisiera nunca que haya un cerramiento de sangre, pero en las manos del pueblo esta la solución de nuestro país.
Yo pienso que debemos continuar con esta mezcla de actividades digamos muy pacificas, les digo asi cuando actuamos sin vocear consignas en las calles, simplemente entregándole literatura censurada a la población, o entregando ejemplares de la declaración universal de derechos humanos, o haciendo un conversatorio, llevando el mensaje en la única manera que podemos a la población, pero sobre todo continuando con las manifestaciones en las calles.
Sobre todo eso. Y muchos de mis vecinos están en contra de todo eso. Yo le puedo decir que aquí mismo en el reparto Río verde, nosotros tenemos casi la mayor parte de la población del reparto a favor nuestro.
Aquí a nosotros nos hacen encierro los operativos, tremendo, tremendo, con muchos militares, carros patrullero, ómnibus. Mira como me lo han puesto mi casa, me lo han destruido. Sin embargo la gente continua solidarizándose, continua diciéndome, estoy contigo, y estoy esperando a que salgan mas personas a las calles para unirme de ti.
Claro, es eso lo que nos falta nosotros, la masividad nosotros en las calles. Que es algo bien difícil, porque desgraciadamente, tengo que reconocerlo, la seguridad del estado tiene penetrado prácticamente todos los grupos de oposición existentes en cuba. Y nosotros no podemos, porque no logramos decirles a todos los opositores, vamos a hacer una protesta en la plaza civil José martiana, vamos a reunirnos todos allá. Porque siempre hay alguien que transmite esa información a los órganos represivos del régimen, y nos impiden, sencillamente cuando estamos saliendo de nuestras casas nos arresten y ya, no se logra.
Por eso es que Uds. quizás hayan visto que los manifestaciones se hace entre dos, cuatro, cinco personas. En el caso de las Damas de blanco, sí, hemos logrado agruparnos bastante, sin embargo, este año no nos permitieron salir a la calle. Estuvimos desde el día 8 9 10 rodeada en nuestra cede allí en la calle neptuno y 63, en la casa de nuestra líder fallecida Laura Pollán, y el día 11 nos reprimieron brutalmente.
El día 11, cuando nosotras, que únicamente habíamos 28 mujeres en la cede. Cuando salimos pudimos darnos cuenta que todo ese cuerpo represivo, que había estado durante esos días en la cercanías de la casa de Hector Maseda, se habían retirado. Nos percatamos de esa situación y pensamos deben estar cerca de santa rita, y así fue.
Nosotras participamos en la misa, como todos los domingos, y hicimos nuestra marcha tradicional. Por el paseo de la quinta avenida. Nuestra tertulia en el parque Gandhi, y cuando nos dirigimos para la parada del ómnibus, el P1, para regresarnos a la habana, pues cerraron la calle con motos, y comenzaron a venir turbas con militares y oficiales de la seguridad del estado por ambos esquinas. Nos rodearon, comenzaron a (?) un acto de repudio, nos ofendían verbalmente.
¿Qué tipos de palabras dicen?
Muchas veces nos dicen palabras que no me gusta repetir. Pero entre muchas, descarada, vendepátria, mercenarias, las calles son de Fidel. Esas cosas nos dicen como si la calles no fueran para todos los cubanos. Y bueno, nosotras nos sentamos en el piso, y allí comenzaron ya los empujones, los golpes, yo le di a Ud. Que a mi entender no quedo ni una sola mujer que no fue golpeada. Ahora si voy a contarle algo muy personal.
Durante el día 9 y el día 10 de diciembre, hay un oficial de la seguridad del estado, que se hace nombrar camilo, que me hacia esto [gesto con la mano]. Me amenazaba, como, yo te cojo a ti después. Ellos estaban muy molestos conmigo por varias cosas. Yo le decía a la sub-secretaria del partido pro-derechos humanos de cuba—“
Ellos han tratado durante años de romper nuestra organización, y no lo han podido lograr. Además de eso, yo entero también el frente nacional de resistencia cívica y desobediencia civil Orlando Zapata. Por el frente, nosotros decidimos que todos los veinticuatros de cada mes, nosotros realizamos una actividad que cada organización que integra al frente tiene libertad para elegir la que quiere.
Nosotros, en nuestra organización, este 24 de noviembre, decidimos realizar una marcha totalmente pacifica en silencio con una sabana, que tengo aquí adentro, que pude recuperar—por toda la calle 23. Nos reunimos, en el parque Martin Luther King, lugar donde, a laura bollan, el 9 de diciembre del ano pasado, le habían golpeado fuertemente al lado de nosotras las damas de blanco. Y caminamos hasta 23 y N, hasta el pabellón Cuba, nadie nos reprimió, nadie del pueblo nos reprimió, solamente una que nos rompió la sabana.
Y la molestia de ellos viene porque, yo no me había dormido en mi casa. Yo había salido de mi casa muy temprano en horas de la madrugada, una o dos de la madrugada que salí de aquí. Y ellos amanecieron a las cinco de la mañana con todo esto aquí rodeado. Hicieron un ridículo tremendo, porque tenían tremendo despliegue militar aquí en río verde, y estábamos en las calles del Vedado.
Nos arrestaron y aquello fue…bueno, nos tuvieron que liberar. El día siete de diciembre, me fui nuevamente muy temprano de mi casa, participe en el desayuno como se la llamó, en la casa del embajador, en la residencia de ese embajador, de los EEUU, junto con las Damas de Blanco y un grupo de opositores, y ellos tuvieron un despliegue aparatito aquí, porque todos los miércoles nosotros realizamos una vigilia aquí en mi casa para la libertad plena y sobre todo los presos políticos.
Y bueno, el siete de diciembre es también el aniversario de la muerte de Antonio Maceo. Entonces, ellos ahorraron todo para impedir la llegada de los opositores aquí. Y, ya también, de hecho, tratando de tal vez arrestar me al llegar a mi casa. Pero yo alquilé un carro. Entre normal, muy escondido, el carro tiene los cristales oscuros, me pegué bien al lado de carro.
Y no le hago señas al chofer de que dobla hasta que ya está al frente de la casa y digo — Doble, doble — y se lo dije tan rápido que el chofer dobla de repente, y cuando ellos se percatan del que el carro había doblado, ya estamos a mitad de cuadra. Y mas tarde, ellos no estaban acostumbrados a verme a mi con ropas modernas ni nada de esto, yo me visto como una cubana muy sencilla, y se me ocurrió vestirme como si tuviera catorce años, con un pantalón bien ajustado, un pulóver de mangas largas bien ajustado, subí el pelo, me puse un par de espejuelo, sandalias que siempre me han puesto tenis.
Y brinqué dos patios mas allá, sin permiso de los vecinos pero bueno, quería escaparme. Y me fui en una moto delante de ellos otra vez. Y entre en casa de Laura Pollán. Ellos se dan cuenta de que soy yo, cuando quito el casco. Entonces viene uno de ellos corriendo pero ya no hay tiempo para arrestarme. Yo entre y ya. Y por eso ellos estaban bastante molestos.
Entonces ese día el domingo once, cuando nos introdujeron en los ómnibus, y nos fueron llevando a distintas unidades de la policía. Cuando me dejan en la cuarta unidad del Cerro, pues, fue terrible, porque habían muchos represores de la seguridad del estado. Ellos me van a llevar para una celda, pero todo violentamente. Arrastrándome, llevan para la celda, me cogen por el pelo cuatro mujeres.
De las cuatro, le vi los rostros de dos. Incluso te puedo decir que de uno de ellas tengo su ADN bien guardado porque ella me había arrestado el 30 de Abril, y yo me quede con una felpa que ella tiene en el pelo, y ya yo tengo su cabello que esta en esa felpa. Yo tengo su ADN. El día mañana, yo voy a saber quien es ella.
Y otra muchacha de la raza negra que estuvo aquí en un acto de repudio que me viro el brazo atrás para partirme el codo. Los rostros de ellas tengo bien marcado. Los de las otras dos mujeres no. Comenzaban a darme golpes en medio de la celda, ellas me dieron con manos abiertas, por la cabeza, por la cara, por dondequiera me dieron.
Y querían ponerme las esposes, y aun se ve, yo soy bastante oscura de piel, muy trigueña, y aún se ve los morados que tengo en los brazos. Hubo un oficial de la Seguridad del Estado, que no le puedo decir como se le hace llamar. Un hombre moreno, mulato, fuerte, bajito, no es muy alto, que entro a la celda, mientras que estas mujeres me están golpeando, y empieza a patearme. Me dio patadas por esta zona de aquí, aquí, aquí, y la que mas me duele aquí. [Señala a su espalda] La ultima vértebra de la columna vertebral.
Claro que sus patadas eran dirigidos a esas lugares. Iban dirigidas a dos hernias discales que yo tengo en estas vértebras, L4, L5S1, y esto lo tenían bien preparado. No fue por gusto, que el cuatro de septiembre de este año, un oficial que se hace llamar Pérez. El cuatro de septiembre yo cumpli años, y me arrestaron en Colón.
Y el me dice — Sara, tu tienes dos hernias discales, tu te puedes quedar invalida muy fácilmente — y yo lo tome como un amenaza. Luego, antes los dias nueve y diez de diciembre me dice {hace un señal con las manos]. Me dice que me va a coger después. — Yo te cojo después — Y después de toda esa golpiza, me sacan alli de la cuarta unidad del cerro, esposada, con las manos atrás asi, me introducen en un auto patrullero, y me llevan a la unidad de aguillero que es en el municipio Diez de Octubre.
Me bajan para las calabozos, inmediata viene una señora mayor de edad vestida de civil que me hace esta pregunta — ¿Que pasó? — y le dije tú sabes lo que paso con las damas de blanco y ella me dice, — ¿Y que pasó después? Tengo entendido que tenías otro problema en otra unidad — y le digo si, que me golpearon, me patearon en la unidad cuarta del Cerro.
Y le pude anotar que a ella como que aquello le desagradó tenerme en la unidad donde ella trabajaba, habiéndose golpeada en otra unidad. Subió, y al rato, bueno me sacaron del calabozo, y vino un instructor que, fue muy poco lo que hablo conmigo, y luego, vino un oficial que le hace llamar Juan, que me dijo con estas palabras.
Él no se incluyó, pero él se debe incluir porque es parte del cuerpo represivo. Él me dijo, — Te matan, y no va a pasar nada. Aunque te maten, no va a pasar nada. — Yo le dije, no , sí va a pasar. Porque cuando mataron a Zapata, pasó. Cuando mataron a Laura Bollán, pasó. Y cuando Uds. Mataron a Wilfredo Soto García, pasó. Y si me matan a mi, también va a pasar. Y con la muerte de unos de nosotros, pasa la caída del régimen de Uds.
Pero son amenazas muy, muy claras que han ocurrido.

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